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Amistades en modo catch-up

  • hace 4 días
  • 3 Min. de lectura

Querido lector,


Así como los tiempos cambian, también cambia la manera en la que nos relacionamos. El estrés de la vida adulta ha hecho que los encuentros con las personas se conviertan en una tarea: abrir el calendario, buscar un espacio libre dentro de una semana caótica y, con suerte, encontrar una coincidencia entre trabajos, compromisos, cansancio… Y cuando por fin pasa, a veces se siente más como cumplir que como disfrutar.



Y es que las relaciones de amistad son de las más bellas que existen, pero también de las que menos compromiso nos exigen. La familia y la pareja implican —de una u otra forma— presencia constante, acuerdos, rutinas compartidas. Hay una estructura que las sostiene. ¿Pero los amigos? Si logramos vernos una vez al año, casi que lo celebramos como un milagro.


Y no porque no nos importen. No porque el cariño haya desaparecido. Sino porque, sin darnos cuenta, los hemos dejado en el espacio de lo “flexible”. De lo que puede esperar. De lo que no reclama… pero también de lo que se va diluyendo.


Laura Pitcher cita a Michelle Elman, autora de Bad Friend, en su artículo Are we caught in a culture of never-ending catch-ups?. Elman utiliza el término “cultura del catch-up” para describir esa rueda interminable en la que solo nos dedicamos a ponernos al día con nuestros seres queridos. “Vas a estas cenas con amigos donde se ponen al día, pero no están viviendo la vida juntos”, explica.


Vivimos corriendo de un pendiente a otro, respondiendo mensajes a medias, prometiendo “nos vemos pronto” que se convierten en meses. Y sin darnos cuenta, las amistades —esas que antes eran refugio— empiezan a quedar en segundo plano. Y es que, al final, esto puede hacer que nuestras amistades se sientan detenidas en el tiempo.


“Realmente solo retomas la conversación donde la dejaste la última vez, que pudo haber sido hace meses, y casi se siente estancada”, dice Elman. “Tu vida se resume únicamente a lo que ha pasado desde el último encuentro, y no estás hablando de las cosas más grandes de la vida, como tu futuro, ni de lo cotidiano del día a día”.


Lo más irónico es que seguimos compartiendo memes, reaccionando historias, manteniendo rachas de TikTok... Y es que las redes sociales también han hecho que flexibilicemos las amistades de esa manera, pues, de cierta forma, nos hacen sentir más cercanos a quienes realmente no vemos. Sabemos qué hacen, dónde están, qué les gusta últimamente… pero hace cuánto no sabemos cómo están de verdad. Hace cuánto no nos sentamos sin mirar el celular. Hace cuánto no hablamos sin prisa. Hace cuánto no nos sentimos acompañados de verdad.


Laura Pitcher lo describe así: "es fácil usar las historias de Instagram como punto de partida para una conversación. En lugar del simple “¿cómo estás?”, hemos empezado a interactuar desde una familiaridad asumida. Damos por hecho que las personas van a compartir actualizaciones o que ya nos las contarán en el próximo encuentro, y en ese proceso perdemos los pequeños detalles que realmente hacen que alguien se sienta cuidado: cómo te fue en una reunión, con quién te encontraste en una caminata… o incluso si viste un pájaro."


Y tal vez ahí está el problema. Creemos que sabemos de la vida del otro… pero en realidad solo vemos fragmentos.


Y los fragmentos no sostienen una amistad, como todo lo importante, también necesitan intención. No sobreviven solo con cariño acumulado del pasado. Necesitan presencia. Espacio. Tiempo (aunque sea poco, pero real).


Porque quizás no estamos perdiendo a nuestros amigos de golpe. Quizás los estamos dejando ir lentamente, entre excusas válidas y días demasiado llenos.


Y tal vez no se trata de tener más tiempo. Tal vez se trata de decidir y, una vez más, elegirnos. De dejar de posponer ese café. De contestar algo más que un meme. De volver a preguntar “¿cómo estás?”… y quedarnos para escuchar la respuesta.


Porque al final, entre todo lo urgente, las personas que importan nunca debieron volverse opcionales.


Con cariño,

Valentina C. Villada.

 
 
 

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